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Vuelo Libre en Rio
¿ Rio de Janeiro és su próximo destino ?
Entonces sume algo especial en su estadia. Vuele doble de ala delta!

El vuelo libre es practicado en los cielos de Brasil desde la década de 70. Todo comenzó en Julio de 1974, cuando el piloto francés Stephan Segonzac, realizo un vuelo desde la cima del Corcovado en Río de Janeiro. Hazaña que despertó la atención de muchas personas y enseguida surgieron los primeros interesados en aprender el arte de volar. Dos, de los más entusiasmados, procuraron el piloto francés y decidieron comenzar a volar. Buscando una montaña ideal para comenzar las clases, hallaron un amigo, Luiz Cláudio, que tenia un terreno con las características necesarias para el curso.

Algún tiempo después los dos desistieron, pero el amigo Luiz Cláudio, que había entrado por casualidad, después de dos meses de un curso conturbado, se transformo en el primer piloto brasileño de asa delta.

Su primer vuelo fue realizado el 7 de septiembre de 1974 desde la cima de la Piedra de la Agulhinha en San Conrado, Río de Janeiro. Algunas semanas después, las dificultades de acceso a la Piedra de la Agulhinha, llevaron a Luiz Cláudio a abrir otra rampa en la base de la Piedra Bonita.

En noviembre de 1975, el número de pilotos llegaba a más de una docena, y entonces se realizo el 1° Campeonato Brasileño de Vuelo Libre en San Conrado. La competencia contó con pruebas de permanencia y precisión. El primer campeón brasileño de vuelo libre fue André Sansoldo, que junto al vise campeón Irencyr Beltrão integraron el equipo brasileño que participó del 1° Campeonato Mundial de Vuelo Libre, realizado en 1976 en Kossen, Austria.

Con el creciente número de adeptos fue necesario abrir una nueva rampa. Esta vez, la rampa fue construida al final de un camino abierto por el arquitecto Sergio Bernardes en la montaña que permite el acceso a la Piedra Bonita. La intención del arquitecto al abrir este camino, era construir una casa en el medio de la floresta, pero, por suerte para los voladores, la obra fue embargada por las autoridades ambientales.

En Diciembre del 75, se fundó la Asociación Brasileña de Vuelo Libre (ABVL), inicialmente con la intención de controlar el acceso a la rampa de la Piedra Bonita, que finalmente fue definitivamente cedida a los pilotos y continúa siendo utilizada hasta hoy. En 2001, la rampa fue reformada y recibió el nombre de rampa Mauricio Klabin.

El parapente surgió en Brasil en mediados de la década de 80. Las primeras experiencias fueron realizadas por paracaidistas que adaptaron sus paracaídas para decolar de las laderas. Algunos de estos vuelos fueron realizados en 1986, desde la Piedra de la Gávea, aterrizando en la Playa del Pepino, en San Conrado.
En 1988, el suizo François Knebel trajo para Brasil el primer parapente y enseñó a algunos alpinistas, paracaidistas y voladores de ala que comenzaron a volar desde la rampa de la Piedra Bonita.


El primer Campeonato Brasileño de Parapente fue realizado en 1989, en la rampa de la Sierra del Volcán, en Nueva Iguazú, Río de Janeiro y tuvo como campeón al piloto Bruno Menescal. La primer participación de un equipo brasileño de parapente en campeonatos mundiales ocurrió el mismo año en Austria.

La práctica de vuelo libre evolucionó bastante en Brasil desde que los primeros aventureros iniciaron sus vuelos en los cielos de San Conrado, en 1974.
Actualmente, la ABVL tiene afiliados en 11 estados y el vuelo libre es practicado por más de 2.500 pilotos que utilizan un gran número de rampas distribuidas por todo Brasil.

El clima tropical y el relieve variado del inmenso territorio brasileño, aliado al espíritu aventurero del volador, permitieron la conquista de diversos locales fantásticos para el vuelo libre. San Conrado, cuna del vuelo libre brasileño, aún atrae a muchos por la oportunidad de sobrevolar las matas, montañas y playas de Río de Janeiro. Gobernador Valadares, en Minas Gerais, es mundialmente conocida por sus abundantes térmicas, vuelos en todas las direcciones, facilidad para el rescate y receptividad de la población a los voladores. Quixadá, en Ceará, es reconocida como uno de los mejores lugares del mundo para quebrar récordes de distancia libre. En la Meseta Central, está Brasilia, Capital Federal, que por su clima seco genera térmicas fuertes y grandes "cloud-streets". Brasilia abrigó la sede del Mundial de Ala Delta en 2003.

El vuelo libre brasileño se valió de la evolución de sus pilotos y de las enormes posibilidades de vuelo existentes en el país para ocupar una posición destacada en el escenario mundial. En la modalidad de ala delta, Brasil ya conquistó un campeonato mundial individual con Pepe Lopes, en 1982, en Japón; un vise campeonato mundial y por equipos, en 1991, en Brasil. En 1999, el equipo brasileño conquistó el campeonato mundial de equipos en Italia y en 2001 se consagró nuevamente vise campeón mundial en España. En la modalidad de parapente, Brasil cuenta desde ahora con pilotos de destacada participación en la Copa del Mundo de Parapente y en los campeonatos mundiales.

Vuelo Libre en Rio